Enrique Gambín López- ¿Cómo se define?
Raquel Lanseros- Es difícil autodefinirse, porque
casi nadie es buen juez y parte. Supongo que soy un ser humano normal, con
luces y sombras como todos nosotros.
E.G.L.- Su libro favorito
R.L.- De nuevo es muy difícil
quedarse con un solo libro entre tantos magníficos que nos impulsan, nos
enseñan y nos hacen soñar a lo largo de la vida. Me encanta, por ejemplo, es La vida es sueño de Calderón de la Barca.
E.G.L.- Un poeta
R.L.- Una vez más, mencionar sólo uno
es dejarse en el tintero muchísimos otros igualmente admirados. Aun así, diré
Antonio Machado, por cuya obra y trayectoria vital he sentido siempre una
especial debilidad.
E.G.L.- Un actor
R.L.- Me gusta mucho Ricardo Darín,
por citar un gran actor vivo.
E.G.L.- Una película
R.L.- Hay tantas maravillosas… En mi
adolescencia llegué a ver más de veinte veces Cinema Paradiso.
E.G.L.- ¿Qué es poesía
para usted?
R.L.- Atinar con una definición
exacta de poesía es casi imposible, porque por fortuna poesía es un concepto
inasible e intangible, a la vez que poliédrico. En un verso mío definí la
poesía como lo contrario de la muerte. Y es cierto, la poesía es en cierto modo
sinónimo de la parte más instintiva y pura de la vida.
E.G.L.- Es licenciada en
filología inglesa... ¿Qué rasgos diferenciaría entre la poesía inglesa, sus
rasgos fónicos y musicalidad y la poesía española?
R.L.- El inglés y el español son dos
idiomas que provienen de ramas diferentes dentro de los idiomas indoeuropeos,
la germánica y la latina respectivamente. Ello hace que sus diferencias
fonológicas, sintácticas, semánticas y prosódicas sean enormes e imposibles de
enumerar en una respuesta corta. En común tienen ser lenguas poseedoras de una
Literatura brillante, gestada en numerosos y distantes rincones del planeta.
E.G.L.- Hay quien dice
que la poesía en sí no se puede traducir, que es como la música pero el vehículo
de la misma (la lengua) sí se traduce. ¿Pierde un poema valor con su traducción?
R.L.- Las dificultades de traducción
de la poesía son ampliamente conocidas. En cualquier caso, la traducción es
indispensable debido a la imposibilidad de conocer todas las lenguas del mundo
en las que se ha escrito alta poesía. No creo que el problema sea tanto la
pérdida de valor del poema, sino la complejidad a la hora de mantener la
fidelidad en la forma y en el contenido. Yo acabo de terminar una traducción
rimada de poemas de amor de Edgar Allan Poe, que se publicará en noviembre de
2013, por eso soy más consciente que nunca del ímprobo esfuerzo de traducir
poesía.
E.G.L.- ¿A qué edad
comenzó a escribir y que le impulsó a hacerlo?
R.L.- No me recuerdo sin escribir,
mis padres dicen que comencé a escribir versos y cuentos a la vez que aprendí a
escribir. Aún conservan algunas de aquellas creaciones pueriles a las que
obviamente les tienen un gran cariño.
E.G.L.- Usted es
colaboradora de importantes revistas literarias como Ágora. ¿Hasta qué punto
son importantes estas plataformas culturales?
R.L.- Todo impulso de difusión
literaria es poco, máxime en un contexto en el que por desgracia demasiadas
veces se silencia y ningunea la cultura. Ágora
es un proyecto espléndido, sustentando por grandes poetas y conocedores de la Literatura en general,
como Fulgencio Martínez o Joaquín Piqueras, con quienes tuve la suerte de
trabajar en común durante los años que viví en Murcia y a quienes aprecio
profundamente.
E.G.L.- Eloy Sánchez
Rosillo nombra como dos obras poéticas fundamentales para los jóvenes La Ilíada
y La Odisea. ¿Tendría
sentido nuestra poesía actual sin los clásicos? ¿Es un "deber" del
poeta conocer a los que lo precedieron sin intentar imitarlos?
R.L.- Tiene toda la razón Eloy al
elegir esas dos obras, templos de la lírica occidental. Es imposible concebir
la poesía actual sin conocer a fondo la tradición, lo cual ocurre también en el
resto de disciplinas artísticas. Goethe decía que quien no sabe llevar su
contabilidad por espacio de tres mil años se queda como un ignorante en la
oscuridad y sólo vive al día.
E.G.L.- Mientras que en
el Renacimiento eran los poetas los que coronaban la pirámide de la literatura
y la novela era relegada, parece que ahora en los medios y en la sociedad en
general tiene más "adeptos" la novela. ¿Cree que esto se debe a que
la novela es más accesible para un nivel cultural estándar?
R.L.- Ésa podría ser una de las
razones, pero seguramente no la única. Las convenciones sociales cambian y eso
hace que diferentes géneros literarios o formatos sean más o menos populares
debido a infinidad de razones. De lo que sí estoy segura es que la poesía, tan
antigua como la propia humanidad, sobrevivirá siempre.
E.G.L.- ¿Se siente
afortunada por haber sido respaldada por la crítica? Porque aunque importante
es el talento y la materia prima que ambos dos los tiene, también que alguien
deposite su confianza en ti...
R.L.- Siempre hay que tener una
inmensa gratitud con la acogida favorable de la obra propia, sin perder de
vista, eso sí, la razón que también puede yacer en la crítica desfavorable.
E.G.L.- Gracias.
R.L.- A ti, Enrique, por tu labor en
pro de la difusión de la
Literatura.
.jpg)