lunes, 10 de marzo de 2014

SOL EN ÉFESO



                                            El sol es nuevo cada día.
                                                                           Heráclito de Éfeso


                                            Invita el día
                                      a cometer pequeñas distracciones,
                                      olvidos voluntarios, deliciosos.
                                                  A no llamar
                                      experiencia al simple rodaje,
                                      a buscar la experiencia
                                      en cada deseo en punta.
        
                                      El sol recuerda cuando era muy joven.
                                      Los labios griegos, con sangre de Oriente,
                                      de las muchachas de Éfeso
                                      son los de estas muchachas:
                                      el oro rojo de sus labios
                                      de púberes que estrenan hoy su brillo
                                      renueva la llamada de la fertilidad,
                                      un rito siempre nuevo y siempre hermoso.     

                                      Aunque las dos imágenes
                                      no pueda unirlas en su dirección... 
                                           
                                      Sugiere el día gritar un propósito
                                       en la luz,
                                                      no importa si equivocado,
                                      para oír una voz amiga o enemiga,
                                       que responda, ¡por piedad!, ahí fuera.
                                              
                                      Y una ola de vida sentimos, el canto
                                      corporal, a coro, de un grupo de ninfas
                                      que aparecen, por sorpresa, en la luz.
                                      Y creemos en la verdad de la sensación
                                      como los secuaces de Epicuro.

                                     Fulgencio Martínez - Del libro El año de la lentitud

sábado, 15 de febrero de 2014

Ana María Matute- Escritora y Académica de la RAE

 


Escuchar o leer el nombre de Ana María Matute es suficiente para reconocerla. Entre sus premios podemos es de obligada reseña el Premio Cervantes, distinción que alcanzó en 2010. En su haber también están el Premio Nacional de Literatura (Infantil y Juvenil 1984) por la obra Solo un pie descalzo. En 1996 fue elegida Académica de la Real Academia Española en el sillón K, este es ocupado por ella desde 1998. Es considerada una de las voces más preciadas de la narrativa española.

Su obra literaria es rica y variada y va desde la novela hasta los cuentos. 

En la entrevista comienza diciendo admirar a Faulkner, entre otros (autores), afirma que tiene muchos libros favoritos depende de la temporada en que se encuentre.

- ¿Qué personas admira y cuáles le inspiran para escribir?

Sin duda, la gente influye en mí. Pero, conscientemente, no me inspiro en ninguna persona en concreto. 

- ¿Cuál ha sido el momento más importante para usted de su trayectoria como escritora?

Recibir el Premio Cervantes 

.-En el panorama literario aparecen cada vez más nombres propios, pero el suyo ha quedado registrado. Pocas mujeres han logrado abrirse camino en un mundo que hasta hace poco estaba reservado para los hombres. ¿Tuvo algún obstáculo por su condición de mujer?

Algunos, pero no demasiados. Mi mayor obstáculo fue la censura franquista, y eso era tanto para hombres como para mujeres.

- Podemos ver en su trayectoria obras muy realistas que reflejan la crudeza de un época de miseria y también de fantasía… ¿Cree que la fantasía a veces es necesaria para sobrellevar la miseria?

Para sobrellevar la miseria lo único que hay es la abundancia. La fantasía es otra cosa. 

- Usted ha sufrido la censura en tiempos en los que la creación estaba claramente limitada. ¿Es esa la peor situación por la que puede pasar un escritor?

Sí, como he dicho antes, esa es una de las peores situaciones para un escritor. 

- Ahora, por suerte, vivimos en una época donde todos podemos expresar lo que pensamos gracias a los medios, pero en el panorama editorial sigue habiendo filtros y, en ocasiones, se subordina la calidad del libro a otros intereses. ¿Cómo valora el panorama editorial actual?

La verdad es que no estoy al tanto del panorama literario actual, y no puedo valorarlo. 

- Uno de los fenómenos literarios que más jóvenes (y no tan jóvenes) ha atraído es el de Harry Potter, que ha sido valorado por autores como Stephen King. ¿Qué opina de esta saga y de la repercusión que ha tenido

Me parece bien porque la saga, además de divertida, ha atraído a muchos niños a la lectura, lo cual es muy importante. 

- Muchos opinan que la juventud de hoy se deja llevar por los productos, por la llamada literatura comercial.

Ya ojalá que se dejará llevar por la literatura comercial, el problema, creo, es que la literatura está muy lejos de sus objetivos. 

- Ocupa la silla k de la RAE. ¿cómo valora la labor de esta institución? ¿qué le aporta forma parte de ella?

Pues, me siento muy honrada. Es una institución importante y necesaria.

 
 

(Infantil y Juvenil, 1984) por Solo un pie descalzo. Asimismo, posee la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo (2000) - See more at: http://www.rae.es/academicos/ana-maria-matute#sthash.QEQBHUbn.dpuf
(Infantil y Juvenil, 1984) por Solo un pie descalzo. Asimismo, posee la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo (2000) - See more at: http://www.rae.es/academicos/ana-maria-matute#sthash.QEQBHUbn.dpufEn 1996 fue elegida Académica de la Real Academia Española, cargo del que tomó posesión en 1998.
(Infantil y Juvenil, 1984) por Solo un pie descalzo. Asimismo, posee la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo (2000) - See more at: http://www.rae.es/academicos/ana-maria-matute#sthash.QEQBHUbn.dpuf

lunes, 3 de febrero de 2014

INUTILIDAD DE LA TRISTEZA



Que la pasión no cese,
y los días oscuros
sean preludio fiel
de los comienzos nuevos.
Si el dolor nos acecha,
vendrá sin animarlo.
Hemos de concederle
tan solo lo preciso,
no más de su medida,
aquello que los hombres
no pueden remediar.
El paisaje de luz
que la vida nos brinda,
se arriesga sin demora.
Puede ser este instante
en la tarde de otoño,
que ahora se vislumbra
con ocres y rojizos
brillando entre los árboles.
No solo la belleza
es armonía y gozo,
también la lucha cómplice
con quienes convivimos
y por amor se entregan
a una dicha posible,
que es hoy y no mañana.
Para el ayer el llanto.
            Dionisía García, Señales (El bardo)
 

viernes, 24 de enero de 2014

Pepe Viyuela actor y poeta




Enrique G.L.-¿Cómo se define?
Pepe Viyuela- ¿Definirme? Nunca me ha gustado ni creo que sea posible hacerlo si no es a través de lo que dura una vida entera. Las definiciones que hacemos sobre nosotros son incompletas y se quedan viejas antes de terminarlas.

E.G.L.- Un actor o actriz:
P.V.- El que yo quisiera ser y no he sido nunca capaz de encontrar.

E.G.L.- Su película favorita:
P.V.- Me viene a la cabeza "El cielo sobre Berlín", pero tampoco me atrevería a decir que sea mi película favorita. Hay películas que te parecen extraordinarias, pero que al volver a verlas no reconoces, que parecen distintas. Vamos cambiando y no somos iguales de un día para otro.

E.G.L.- Su escritor preferido:
P.V.- No puedo quedarme con uno sólo, pero si se empeña le diré que en mi opinión nadie como Shakespeare ha sabido retratar el alma humana.

E.G.L.- Su libro favorito:
P.V.- De nuevo elegir uno sólo resulta demasiado reduccionista, pero si tuviera que quedarme con uno y me fueran retirados todos los demás, elegiría El Quijote. Cuanto más se vuelve sobre él, más genial resulta.

E.G.L.- Se licenció en Filosofía y Arte dramático. Actualmente la filosofía está perdiendo presencia en los planes educativos, la sociedad se preocupa más de ver lo que ponen en televisión que de reflexionar sobre su propia situación. Muchas veces la parrilla televisiva nos ofrece un circo en el aspecto más peyorativo de la palabra. ¿Cómo ve esta situación?
P.V.- Resulta mucho más fácil manipular a una sociedad que ve televisión que a otra que  utiliza la inteligencia y el sentido crítico. La televisión nos adocena, la filosofía nos despierta. Es evidente el interés del gobernante por controlar las televisiones y aquello que emiten, su pretensión de "teledirigir" la sociedad a base de programar para aletargar. Pero es tarea del ciudadano dar respuesta a esta tendencia preocupándose más por mantenerse despierto.

E.G.L.-¿Cree que los actores tienen el deber añadido de significarse políticamente como ha sucedido en muchos casos, o las reivindicaciones de los artistas deben desvincularse de su profesión como afirman otros sectores?
P.V.- Creo que los ciudadanos, nos dediquemos a lo que nos dediquemos tenemos un compromiso con el mundo en el que vivimos. Formamos parte de un colectivo y eso nos otorga derechos, pero también obligaciones. Del mismo modo que estamos obligados a pagar impuestos, tenemos cierta obligación y desde luego el derecho a estar vigilantes de lo que se hace con ellos.

E.G.L.- Ha sido distinguido con el Premio Ondas 2013 al Mejor actor por su papel como Chema en Aída. ¿Qué ha significado para un cómico de tan largo recorrido como usted que ser galardonado con este premio?
P.V.- Un trampolín para seguir trabajando.

E.G.L.- Estamos ante el final de Aída una de las series cómicas más longevas de la historia de la televisión en la que ha participado desde el primer capítulo. ¿Cómo recibió la noticia del final? ¿Qué balance hace de la serie ahora que toca su fin?
P.V.- Desde el primer día de grabación hemos sido conscientes de que la serie tendría que terminar algún día. Han sido algo más de nueve años de trabajo, muchos más de los que podía imaginar que duraría. Eso me hace valorar este periodo de un modo muy positivo. Sobre todo, teniendo en cuenta que ha supuesto un tiempo de aprendizaje y de disfrute constante. No puedo sino hacer una valoración extraordinaria de esta década que me costará olvidar. Creo que he aprendido mucho.

E.G.L.-¿Qué suele ver en la televisión?
P.V.- La veo muy poco. Hay otras muchas cosas que prefiero hacer antes que sentarme frente a la pantalla. Pero cuando la veo, me gusta ver cine o series en DVD.

E.G.L.- Compartió plató con grandes actores como Paco León, lo hizo con Carmen Machi o Manuela Velasco, incluso con Lola Dueñas que fue su expareja en la ficción. ¿Qué destacaría del reparto de Aída?
P.V.- Sobre todo su carácter coral. Ha habido grandes individualidades, pero nadie ha perdido nunca la consciencia de pertenecer a un equipo sin el cual nada de lo que hemos hecho hubiera sido posible.

E.G.L.- En esta serie encarna el papel de un filólogo hispánico, padre, tendero… ¿En qué se parece a Chema?
P.V.- Quisiera parecerme a él en su enorme capacidad para no rendirse ante las dificultades.

E.G.L.- En Aída, desde la ficción y con buenos actores, se parodian todas las realidades de este país. Se critica a esta serie por que a veces se puede emplear vocabulario poco ortodoxo o procaz,  y también porque el guión de la misma ha sido muy crítico (desde el humor) con muchas realidades de este país. ¿Cómo valora esas críticas?
P.V.- Creo que lo que se ha intentado hacer desde el equipo de guión es un retrato, en algunos aspectos muy deformado, de la realidad que vivimos. Se ha buscado dibujar a unos seres humanos cargados de defectos, como los que soportamos en nosotros mismos cada día; un grupo de antihéroes, de supervivientes que dentro del microclima de su barrio encuentran un cierto equilibrio. Su lenguaje dibuja y distorsiona el de la calle haciéndolo a veces incluso más crudo que el de la realidad, con la intención de crear comicidad y una cierta imagen esperpéntica de lo que somos. Que haya gente a la que no le guste me parece lo más normal y respetable.


E.G.L.- El humor muchas veces se destierra, se prefiere lo trágico. Sin embargo, como todos no tenemos el mismo humor es difícil que un producto, o una obra cómicos funcionen. Vemos casos de libros, películas y series que pretenden ser humorísticas y no arrancan ni una carcajada. ¿Cree que deberían ser más valorados estos productos?
P.V.- La comedia es un género muy difícil, muy arriesgado en la medida en que es muy fácil caer en el ridículo. Cuando una comedia no funciona solemos ser implacables y tendemos enseguida a masacrar a quien no ha conseguido hacernos reír. Es verdaderamente arriesgado, pero quizá sea eso lo que más me guste de ella y lo que me haga valorarla tanto.
Por otro lado, no creo que haya que pedir al público que valore lo que no le gusta. Si no le gusta tiene derecho a enfadarse y a exigir algo mejor. Aunque a veces eso conlleve que se pase mal si te toca estar en el lado de quién recibe las críticas. Es algo que va pegado al oficio.

E.G.L.- Usted es un auténtico cómico, comenzó haciendo reír en el Un dos tres, cosecha grandes éxitos en la televisión con Aída, ha participado en varias películas muy conocidas como Mortadelo y Filemón, tampoco descuida el teatro en estos tiempos en que las entradas no son asequibles y las subvenciones escasean. ¿En cuál de estos formatos o géneros se siente más realizado?
P.V.- Sin duda alguna en el teatro. Es donde convives en directo con el público, el lugar en el que respiras y sientes al mismo tiempo que el espectador.

E.G.L.- De los actores se conoce sus apariciones en televisión o en cine, lógicamente se les pregunta por eso, pero yo encuentro muy interesante su faceta como poeta. Es una mezcla de facetas que era habitual en el Siglo de Oro, donde los poetas también actuaban, pero inusual en la actualidad. Ahora la luz de los focos parece eclipsar a la poesía que brilla con una luz más tenue, aporta menos fama. ¿Deberían los cómicos volver la vista hacia la literatura?
P.V.- Todo deberíamos leer más. La literatura es un modo maravilloso de viajar y conocer no sólo otros lugares, sino otras ideas, otras formas de entender y de mirar, de compartir conocimiento con seres incluso de otras épocas. Gracias a la literatura podemos navegar por el interior del corazón humano, podemos aspirar a conocernos mejor, perdernos en el laberinto de lo que somos y quién sabe si encontrar algo, de vez en cuando, que merezca la pena. Leer nos hace re-vivir. Con la lectura multiplicamos lo que vivimos.

E.G.L.- Su faceta poética me hace pensar que quizá hubiera sido un buen profesor de literatura. Porque como un profesor mío afirmó, solo los poetas son capaces de desentrañar verdaderamente la poesía, porque también hablan de las cosas del espíritu humano…
P.V.- Nunca sabremos qué hubiera sido de nosotros si las cosas hubieran sido distintas. Podemos fabular y soñar con lo que hubiera sido posible, pero nunca tendremos certeza de nada. ¿Quién sabe? Yo, desde luego, nunca me he visto como profesor, nunca he sentido que tenga nada que enseñar a nadie.

E.G.L.-¿Qué situaciones son las que más le inspiran en la creación de sus poemas?
P.V.- Hay verdaderos abismos dentro de cada uno de nosotros. Me gusta asomarme a ellos y sentir vértigo, después intento contar lo que he visto, pero nunca lo consigo. Es precisamente en esa dificultad donde está lo que más me interesa, en esa frontera en la que uno se encuentra ante lo indefinible y utiliza, juega y moldea el lenguaje para intentar expresarlo.

E.G.L.-¿Cuáles son sus nuevos proyectos como actor y como poeta?
P.V.- Como actor me encuentro representando "El baile" de Edgar Neville. Como poeta escribo mucho menos de lo que quisiera.

E.G.L.- Gracias
P.V.- A usted

miércoles, 1 de enero de 2014

Tu nombre- Octavio Paz

Nace de mí, de mi sombra,
amanece por mi piel,
alba de luz somnolienta.

Paloma brava tu nombre,
tímida sobre mi hombro.


Este año se cumplen 100 años del nacimiento de Octavio Paz