lunes, 1 de octubre de 2012

Macarena Gómez- Actriz


Fotografía: Juego de Damas
Macarena Gómez- (Córdoba 1978). Conocida actriz de cine y televisión española. Ha participado en películas como Sexy Killer o Dagón, la secta del mar. En la actualidad, partcipa en la serie de televisión La que se avecina.

- Su libro favorito: La suite francesa de Irene Nemirovsky

- Su escritor favorito: Gabriel García Márquez

- Su cantante favorito: Rocío Jurado

Enrique G.L. - ¿Cree que son acertadas las opiniones de quiénes dicen que ser un actor reconocido es una tarea difícil?

Macarena Gómez- Lo complicado de esto es tener que estar siempre con una sonrisa de cara a los fans aunque tengas un mal día. También el hecho de que la gente considere que, por salir en la tele, tienen derecho a decirte todo lo que opinan. Pero hay que decir que a los actores nos gusta, evidentemente, el reconocimiento del público.


E.G.L.- ¿Cuáles son los actores y actrices que más han influido en sus inicios?

M.G.- Decidí ser actriz después de ver a Daniel Day-Lewis en la película El último mohicano de Michael Man. Me enamoré perdidamente de él. Los actores que he tomado como referencia son actores españoles de gran talento que no tienen nada que envidiar a las grandes estrellas de Hollywood. Han influido en mi los que yo llamo "La generación Forqué¨; Victoria Abril, Carmen Maura, Angela Molina, La barranco, Jorge Sanz, Quique San Francisco....por su frescura y espontaneidad, algo que creo que se está perdiendo en las nuevas generaciones...


E.G.L.- ¿Qué recuerda de sus comienzos en la gran pantalla?

M.G.- Lo único que sé es que siempre que comienzo un nuevo rodaje, sea un largo, un corto o una serie, siento los mismos nervios y adrenalina que sentí cuando hice Dagon, mi primera película. Un nuevo trabajo supone una gran responsabilidad.


E.G.L.- Hay actores que desechan el formato televisivo y se centran en el cine. Sin embargo aunque su carrera se haya centrado más en el mundo cinematográfico también ha aceptado participar en series de televisión… ¿Por qué cree que la televisión está tan infravalorada?

M.G.- Creo que ya no es así. La tele estaba infravalorada, quizá porque se hacia con menos medios. Pero hoy en día todo ha cambiado. No hay mas que ver a las grandes estrellas se Hollywood que se han pasado a la pequeña pantalla. Esto sucede porque actualmente se hacen impresionantes producciones en televisión porque es el medio que prefiere consumir el publico. La tele es más barata y más asequible.


E.G.L.- ¿Cuál fue su reacción cuando la llamaron para participar en La que se avecina en el papel de Lola?

M.G.- De gran entusiasmo. Como ya he dicho, cada nuevo papel para mí es un regalo. Me siento como una niña con un juguete nuevo.


E.G.L.- ¿Qué ha significado para usted este papel?

M.G.- Me ha dado la popularidad que hacer cine, hasta entonces, no me había proporcionado. Y he aprendido mucho a manejarme en la comedia.


E.G.L.- ¿Seguirá interpretándolo en el futuro?

M.G.- Lo deseo y eso espero.


E.G.L.- ¿En qué otra serie de televisión de las que hay en la parrilla televisiva le gustaría participar?

M.G.- No puedo mentir:no suelo ver otras series de televisión. No por ganas, si no por falta de tiempo. Por variar de registro me gustaría hacer alguna serie histórica como, por ejemplo, Los Tudor.! Me encantaría llevar esos vestidos, joyas y pelucas!. Disfruto disfrazándome. Al fin y al cabo esto es un juego.


E.G.L.- Protagonizó en 2008 el filme Sexy Killer, película que recuerda un poco a Scary Movie en cuento a la mezcla del terror y el humor¿Cómo recuerda el rodaje?

M.G.- Lo recuerdo con gran cariño. Era un proyecto que llevaba años gestándose y en el que estuve muy implicada desde el principio. El director Miguel Martí y yo nos hicimos grandes amigos. Hoy en dia sigue siendo mi mejor amigo en esta profesión. Nos divertíamos como dos niños pequeños haciendo gamberradas.


E.G.L.- ¿Cree que el terror americano siempre estará más valorado que el español? M.G.- Creo que eso está cambiando. Los directores españoles que dominan este género son genios y lo han demostrado. Muchos son requeridos en Hollywood para trabajar, de oros se han hecho remakes americanos de sus películas (es el caso de Rec de Jaume Balagueró y Paco Plaza). Muchos actores americanos desean trabajar en proyectos de directores españoles como Amenabar y Bayona. No nos equivoquemos: en este país hay grandes genios. El problema es que no hay el mismo presupuesto que en las producciones americanas.


E.G.L.- Protagonizó junto con Oscar Jaenada y Victoria Abril el cortometraje Carne de Neón en 2005 y en 2011 se estrenó un largometraje en el que volvió a interpretar a La Canija esta vez teniendo como pareja al actor Mario Casas. ¿Cómo recuerda su participación en ambos proyectos?

M.G.-  También con mucho cariño. El director Paco Cabezas y yo también entablamos una buena amistad. No solo me llamó para hacer el corto, si no que , como guionista de la película Sexykiller ,adaptó el guión cuando supo que lo iba a hacer yo. Él es un director fiel y estoy muy agradecida al hecho de que cumpliera su palabra y contara, para el largometraje de Carne de Neón, con la mayoría de los actores que hicieron su corto. Esto es un acto maravilloso de generosidad y fidelidad por su parte. Este rodaje resultó muy fácil pués hubo mucha complicidad.


E.G.L.- Recientemente ha participado en una película de la gran actriz y directora Antonia San Juan ¿Qué nos depara el filme Del lado del verano?

M.G.- Es una maravillosa tragicomedia. Aborda con una verdad absoluta las miserias y bondades de los miembros de una familia. Te hace reír a carcajadas y al segundo te arranca unas lágrimas. Pero sobre todo destacaría la gran interpretación de todos los actores.


E.G.L.- ¿Qué proyectos tiene para un futuro próximo?

M.G.-  De momento esperar al estreno de Del lado del verano, y de la nueva película de José Luís Garci:" Holmes y Watson Madrid Days". El año que viene grabaré una nueva temporada de La que se avecina.

sábado, 15 de septiembre de 2012

Fulgencio Martínez- Poeta


Fulgencio Martínez (Alcantarilla, 1960) es poeta, escritor y profesor de filosofía. Tiene numerosos libros publicados entre los que están Trisagio, La docta ignorancia o León busca gacela, además dirige la revista Ágora, Papeles de Arte Gramático que se encuentra en su segunda etapa. 

ENTREVISTA

- Enrique G.L. : ¿Cómo se define?

Fulgencio Martínez: Un lado sereno, el otro tempestuoso; soy como esas personas normales que sufren la carga del mal gobierno.

-         E.G.L.: Un libro…

F.M.: El rayo que no cesa, de Miguel Hernández, porque después de él viene Viento del pueblo: es decir, porque ya ha dicho el poeta en aquel libro lo más grande que se puede decir sobre el amor y la muerte, y, a partir de ahí, la poesía va a comprometerse con la vida.

-         E.G.L.: Una película…

F.M.: "Paseo por el amor y la muerte", de John Houston.

-         E.G.L.: Un actor…

Un actor: Al Pacino. Una actriz: Esperanza Aguirre (aunque la llaman solo para funciones políticas, tiene otros recursos más allá del esperpento en que está encasillada).

-         E.G.L.: Un valor…

F.M.: La generosidad, en cualquier ser humano; la generosidad unida a la inteligencia, en algunas pocas personas.

-         E.G.L.:¿Qué referentes tiene en el mundo de la literatura y el saber?

F.M.: Mis referencias literarias son el maestro Antonio Machado, Miguel de Unamuno, Schopenhauer, Nietzsche, y, más cercanos a nuestra época, Gadamer, Derrida, y otros pensadores que siguen los senderos ocultos en el bosque de Heidegger.

-         E.G.L.: Usted ha estudiado filosofía y ejerce como profesor de esa disciplina y además es poeta…  ¿Desde una buena obra literaria se puede transmitir los mismos valores e ideas que desde un tratado filosófico?

F.M.: Tú lo has dicho, Enrique: "Desde una buena obra literaria". Piensa en el poeta alemán Hölderlin: "Ante las mismas puertas del Orco canté a la alegría/ y a las Sombras enseñé la embriaguez". Hölderlin dice que los poetas "somos" gente del pueblo, que hablan para todos y para cada uno de los hombres. Hay más filosofía (y valores) en un verso de Hölderlin o de Guillermo Carnero que en la mayoría de los tratados filosóficos académicos, que se limitan a parasitar el lenguaje de la filosofía viva.

-         E.G.L.: Hay quienes piensan que la poesía se encuentra en el ámbito de lo puramente estético, pero también tiene importantes dimensiones antropológicas e incluso éticas… ¿Cuál es su opinión al respecto?

F.M.: La poesía tiene hoy una ventaja: no está en el mercado. Por tanto, cualquiera que escriba un verso de verdad está, por ello mismo, cuestionando el sistema. La poesía hoy, insisto, no es, afortunadamente, ni siquiera "cultura". No le afecta, por ejemplo, lo de la subida del IVA de la "cultura", ni ninguna de esas cantinelas, porque no se vende... Quiere esto decir que la poesía transgrede cualquier ámbito, y más aún: la separación de ámbitos. que no se sabe ya en nombre de qué cultura se establecen.

-         E.G.L.: ¿Según su opinión qué debe primar en una poesía las ideas y valores inmutables o la experiencia?

F.M.: Ni una cosa ni otra: la poesía debería ser un cuerpo, con boca, manos, cabeza, pies, y todo lo que se le supone a un cuerpo: inteligencia, ritmo, sexo y nariz: nariz sobre todo, para aspirar el aire de su tiempo  y oler el futuro, lo que no esté en ningún pro-grama. La poesía es la libertad de la escritura, y lo que, por definición, disuelve cualquier trazo, gramma, prefabricado. Nunca podría encontrarse en un best-seller, por ejemplo (volviendo al inicio de mi respuesta).

-         E.G.L.: ¿Se podría decir que los poetas tienen una función para con la sociedad algo parecida a la de los filósofos?

F.M.: Aunque exista aún el prestigio de los grandes poetas, y de vez en cuando a uno de ellos, a punto de morir, lo lleven a Alcalá para darle el Cervantes, o lo maltraten llevándolo a la fría Suecia para otorgarle el Nobel; esta sociedad tecnocrática, economicista, no necesita a los poetas. Ni mucho menos los necesitan los profesionales del ramo político, quienes -como los antiguos sofistas, de los que te acordarás por tus estudios de Filosofía- manipulan a su antojo el lenguaje de la tribu. Ellos y los "creativos" de la publicidad: que viven de lo mismo si no son del mismo oficio. ¿Cómo va a interesarles que exista el poeta, el que cuida el lenguaje, la "casa del ser", como dijo Heidegger?

-         E.G.L.: ¿Qué le debería motivar más a un poeta la realidad de lo vivido o lo que querría vivir?

F.M.: La apertura al otro, a lo otro, es lo que más estimo en un poeta. "Los vanos mundos interiores" en los que muchos todavía se alborotan, me dan cierta náusea; más aún, cuando el escritor escribe con una solemnidad pacata sobre "su experiencia", y en un estilo reconcentrado y superficialmente oscuro.

-         E.G.L.: ¿Lo que más influye en los poetas son sus adversidades y a lo que son contrarios o sus alegrías y éxitos?

F.M.: Toda vivencia puede llegar al poema transmutada. La poesía tiene un poco de alquimia irracional: no se sabe cómo de una adversidad surge un poema de esperanza. No hay poesía triste o alegre, sino poesía buena o mala. Buena, donde hay algo de oro -de verdad, de autenticidad y de tensión por encontrar un sentido a lo que no lo tiene.

-         E.G.L.: ¿Cuáles son sus motivaciones para escribir?

F.M.: Mis motivaciones conscientes poco importan (Decir mi insatisfacción con este estado de cosas injusto). Me siento a escribir cuando estoy atrapado por el deseo; respondo a una cierta forma de deseo visceral. Desear es algo así como reconocerse incompleto y tender a buscar fuera lo que nos complete. Todo organismo vivo es, básicamente, deseo por ser no autosuficiente. El deseo de escribir no es más espiritual que el deseo de obtener comida.

-         E.G.L.: ¿Es posible innovar en el mundo poético o “está todo inventado”?

F.M.: Quien se plantea en serio esa pregunta, está muerto ya como poeta.

Hay que escribir a lo que salga, pero, eso sí, con extrema autocrítica y extrema modestia.

-         E.G.L.: ¿Cómo surgió el proyecto de la revista Ágora Papeles de arte gramático?

F.M.: Surgió... hace ya catorce años.... de la idea de crear un medio donde se reivindicara la autoría, la responsabilidad del autor sobre sus textos. Un grupo de escritores que tenía algo propio que decir y quería acoger cualquier voz propia que se sumase a su impulso.

-         E.G.L.: ¿Qué destacaría de la evolución de esta publicación?

F.M.: Ágora ha realizado números de gran enjundia y repercusión, como los monográficos dedicados a Vladimir Holan, o a Miguel Hernández. Me parece que devino una referencia, sobre todo, en la crítica, de la que tan huérfanos están los poetas y los libros. No se hace crítica, en este país, como sabes; está mal visto.

-         E.G.L.: ¿Qué nuevos retos se plantea para el futuro de la misma?

F.M.: Para este nuevo curso, yo he dejado la dirección, incluso el proyecto de Ágora. Creo que para cada cosa hay un fin. Está en las manos de Francisco J. Illán diseñar su futuro.

-         E.G.L.: Gracias

lunes, 16 de julio de 2012

Guillermo Carnero- Poeta

ENTREVISTA A GUILLERMO CARNERO
por Enrique G.L.
 
Guillermo Carnero (Valencia, 1947) es un célebre poeta y Catedrático de Literatura Española en la Universidad de Alicante. En el 2000 recibió el Premio Nacional de Poesía por su obra Verano Inglés. En 2002 recibió el Premio Fastenrath que otorga la Real Academia Española. Su última obra,Cuatro noches romanas, fue publicada en 2009 .
Enrique G.L. ¿Cómo se define?
Guillermo Carnero- Alguien que vino al mundo en un siglo equivocado.
E.G.L.- Un libro.
G.C.-La rama dorada, de James Frazer.
E.G.L.- Un autor.
G.C.-Góngora, Wordsworth, Schubert, Brahms, Mahler.
E.G.L.-  Una película.
G.C.-Ludwig, de Visconti.
E.G.L.-- Un actor
G.C.-Gary Cooper.
E.G.L.-  Es usted un vivo ejemplo de que las ciencias (estudió Económicas) y letras (es poeta y doctor en Hispánicas) son compatibles… ¿le llenan más las letras?
            G.C.- Con un poco de esfuerzo, todo es compatible; el tópico que hace del poeta un ingenio instintivo y lego ha de superarse. La poesía resulta de la síntesis de emoción y de reflexión.  El pensamiento de quien se dedica a la enseñanza de la literatura se encuentra próximo a la frontera de la poesía. Las ciencias son bellas como toda vía de conocimiento, y lo son en su pureza los “números”, como Vd. dice. Yo prefiero las ciencias inexactas, como la Sociología o la Estadística, y las ciencias de lo irracional, como la antropología y la Historia de las Religiones, dejando a un lado toda creencia.
 E.G.L.- ¿Qué es para usted la literatura?
            G.C.- Un intento de conocimiento y autoconocimiento, una especie de moral no normativa ni intransigente.
 E.G.L.- ¿A qué edad se percató de que su vocación era la poesía?
            G.C.- Hacia los catorce años, cuando empecé a leer. En aquel entonces, se leía en la Enseñanza Media, saludable costumbre que parece haberse perdido.
 E.G.L.- ¿Podía describir el proceso que suele seguir para la creación de sus poemas?
            G.C.- Decía San Juan de la Cruz que unas palabras se las daba Dios, y otras las buscaba él. El poema comienza por lo que Dalí llamó “evidencia emocional”: la llamada de algo o alguien, presente, pasado o desconocido, que exige ser tenido en cuenta, ser interrogado, indagado y formulado. Muchas de esas llamadas son falsas y sin futuro, y eso se revela cuando una vez abandonadas no vuelven; la mejor forma de ahuyentarlas es desdeñarlas, porque si importan volverán. La llamada puede ser una imagen punzante, una pauta rítmica aún sin palabras, una frase a veces incomprensible. Al ahuyentarla aportamos la piedra de toque de su autenticidad y también de la nuestra, en cuanto nos negamos al autoplagio y la química recreativa.
            Cuando algo se ha concretado hasta constituir un cuerpo textual, aunque sea incompleto y discontinuo, puedo trabajar para completar o rellenar algunas veces, casi siempre para suprimir o podar.
            El gran reto de la poesía, cuando es auténtica, consiste en seguir diciendo esencialmente lo mismo de siempre pero de modo distinto, y con novedad no fraudulenta de espantajo ruidoso. Esa es la famosa angustia ante la página en blanco: no el hecho de que lo esté. En realidad, si de verdad lo estuviera, la escritura sería una aventura gozosa, un siempre feliz descubrimiento. Pero no lo está: es un palimpsesto mal raspado, en el que siempre quedan vestigios. En todas las páginas en blanco han escrito miles de versos la tradición y la Historia; el papel, tan manoseado, es cada vez más tenue, más frágil. La angustia ante la página en blanco no es que no sepamos qué escribir, sino que lo sepamos demasiado.
El amor – sea lo que sea – se hace asimismo sobre una página en blanco, y el papel de la primera se confecciona, entre otras cosas, con la tela de la segunda. Debajo de la cama puede haber esqueletos que perturben el acto amoroso; debajo de la página los hay siempre. A veces las sábanas no están lo limpias que debieran, pero las páginas siempre están sucias. Encontrar razones para no ser melindroso ante la blancura dudosa es un reto que las culturas y las personas deben inexorablemente afrontar.
La aventura de decir de modo distinto lo que se siente distinto – y no debería escribirse lo que no se siente así – es la mejor hormona poética. Y lo es asimismo la convicción de tener algo que decir, con la vocación emocional que equivale a la evidencia. Lo uno lo percibe el lector tanto como lo otro; combinados en distintas proporciones evitan que el lenguaje se autodestruya recién escrito.
E.G.L.- ¿Sobre que temas no le gustaría escribir? Me explico, seguro que a Miguel Hernández no le hubiera gustado tener que escribir sobre la miseria y la pobreza…
            G.C.- Creo que Miguel Hernández, como todo escritor, le debió a sus desgracias, frustraciones y fracasos la mejor de sus motivaciones: la profundamente arraigada en la realidad de lo intensamente vivido. En cuanto a mí, no quisiera tener que escribir poesía de encargo o de propaganda, sin creencia visceral e intelectual: no quisiera caer nunca lo que llamó Benjamin Péret, en un opúsculo esencial de 1945, El deshonor de los poetas.
E.G.L. - ¿Qué sintió cuando en el año 2000 recibió el Premio Nacional de Poesía por su obra Verano inglés?
            G.C.- Tuve la convicción de que Manuel Machado estaba en lo cierto cuando escribió que “ser feliz y artista no lo permite Dios”.
E.G.L.- ¿Está escribiendo algún poemario en la actualidad? ¿De que trata?
            G.C.- Yo nunca escribo “poemarios”, palabro espantoso – perdóneme – que no puede aplicarse a mi modo de ver a un libro de poemas. No, no estoy escribiendo nada. Después de Cuatro noches romanas he tenido fumarolas y réplicas sísmicas de ese libro, pero las he ahuyentado como era mi obligación. Espero el próximo terremoto.
E.G.L.- ¿Qué diferencia hay entre un poeta auténtico y un mero hacedor de poemas?
            G.C.- Para el primero, su tarea ha de estar siempre transida de sorpresa y descubrimiento. El segundo traiciona su misión cuando se autoimita como un mero artesano.
E.G.L.- ¿Considera que los trovos huertanos, el canto de los Auroros en el Levante o el flamenco son poesía?
            E.G.L.- Perdone mi ignorancia absoluta sobre lo primero y lo segundo. En cuanto al flamenco, “mantiene mis entusiasmos mudos”, como decía Rubén Darío en la Epístola a la señora de Leopoldo Lugones. ¿En qué estaría pensando Juan Ramón cuando escribió aquello de “jipío, berrido, pataleta y espumarajo general”? No me creo autorizado a tener una opinión a propósito del flamenco, y en lo poco que vale la mía, creo que en él lo esencial es la música y la modulación del canto; las letras me parecen demasiado simples para existir por sí solas como poemas, aunque suelen basarse en algo tan efectivo como la repetición litánica. Prefiero oír a Haydn, que es más reposado, variado y rico en matices, aunque la eficacia sensorial del flamenco es muy grande, por supuesto.


domingo, 20 de mayo de 2012

Dionisia García- Poetisa


Dionisia García, natural de Fuente Álamo de Albacete (1929) y residente en Murcia, es una de las autoras más ponderadas del panórama lírico español. Entre sus obras se puede citar El baho de los espejosEl caracol dorado.  Da nombre al Premio anual de poesía que convoca anualmente la Universidad de Murcia.
Enrique G.L.- Un valor…
Dionisia García:-La honradez, junto a la inteligencia.
E.G.L.-Su libro favorito…
D.G.- Por citar un libro entre muchos, diré El gran Meaulnes de Alain Fournier, leído en la adolescencia y después.
E.G.L.-Un autor:
D.G.- San Juan de la Cruz.
E.G.L.-Una película:
D.G.- Persona, de Ingmar Bergman.
Una canción:
D.G.- Non, je ne regrette rien, interpretada por Édith Piaf.
E.G.L.- ¿Cómo definiría la literatura, desde su punto de vista personal?
D.G.- Coincido con la definición de la RAE (“Arte de la expresión verbal”), puesto que la literatura verdadera es arte. Obviamente, la valoro y disfruto como lectora. Considero que el ejercicio de autocrítica es saludable, en cuanto a su escritura. Se ha dicho que lo único que justifica la literatura es ese rapto de la emoción poética que se encuentra en las grandes novelas.
E.G.L.- ¿Y la poesía?
D.G.- La poesía, el poema, es un milagro, el “género” literario por excelencia, para entendernos, porque tampoco es un género, sino arte, emoción y belleza, tras un proceso donde la mente es iniciadora. A través del poema damos cuenta de nuestras experiencias personales y del mundo en que vivimos. Sin embargo, la vida es mucho más rica en matices de cuanto podemos decir de ella. Siempre hay algo que escapa a nuestra percepción.
E.G.L.- ¿Cuáles son los autores que marcaron sus inicios como lectora?
D.G.- Desde los comienzos he sido ecléctica, en cuanto a las lecturas, y continúo. Entre los poetas podría citar a Rubén Darío y Becquer; posteriormente, Machado, Rilke, los poetas ingleses, la americana Emily Dickinson… Tempranamente cayó en mis manos el Fausto de Goethe, un enorme volumen ilustrado. Inolvidable Corazón, de Edmundo D’Amicis, y su emocionada lectura en la etapa primera. De una maestra rural supe por primera vez de Homero. Ella recitaba pasajes de La Iliada mientras paseaba por la clase. Mi edad no alcanzaba los nueve años.
E.G.L.- ¿Qué le impulsó a comenzar a escribir poesía?
D.G.- Un carácter introvertido y la observación silenciosa facilitaron el impulso, junto a la lectura. Concretar resulta complicado. Con frecuencia, al tratar de explicar ese “impulso” hacemos literatura, porque es difícil recorrer el camino de la propia sensibilidad…
E.G.L.- ¿A qué edad sintió que la literatura era lo que la llenaba?
D.G.- Escribí los primeros textos a los doce años, unos guiones teatrales, sin más fin que representarlos con chicas de mi edad. Unos años después, no recuerdo si a los quince, apareció el poema. En el año 58 escribí el primer relato. Me planteé publicar mucho después.
E.G.L.- ¿Exige muchas renuncias el camino del poeta? ¿Cuáles le ha exigido a usted?
D.G.- Todo tiempo es corto para crear una atmósfera que propicie la escritura. Si estamos en muchas cosas, el poema huye, incluso si compartimos la dedicación, en un momento dado, con otro tipo de escritura. Dicen que “el poeta ha de estar ocioso”, algo imposible. Digamos que el camino es duro. Con ello hay que contar.
E.G.L.- ¿Qué satisfacciones ha logrado a lo largo de su trayectoria?
D.G.- Sin entrar en valoraciones, el hecho de poseer el impulso de escritura ya es un beneficio en sí. Si los resultados son favorables, en cuanto a lo pretendido, y pueden alumbrar a quien se acerque a lo escrito, la compensación está servida. Por fortuna, opiniones de lectores han servido de apoyo para seguir. El lector es tan importante como el escritor.
E.G.L.- ¿Cuál fue su reacción cuando supo que le había puesto su nombre al Premio de Poesía que concede anualmente la Universidad de Murcia?
D.G.- Creí entones, y creo ahora, que otros poetas eran merecedores de ese honor. Señalé nombres concretos. Ante los hechos, lo acepté como un bien, un reconocimiento. Agradecí a las autoridades académicas del momento, y a la persona que hizo la propuesta.
E.G.L.-Hoy en día… ¿se puede vivir sólo de escribir libros?
D.G.- No es fácil, por la complicación que supone entrar en el mercado. Si el autor se dedica a “gestionar” su propia obra, ésta se verá desatendida. Quizá algunos sepan hacerlo sin perder. Sin duda hay autores, sobre todo en narrativa, que viven de sus publicaciones. En el momento actual, abrirse camino y aspirar al logro mencionado es un reto. Dejar una puerta abierta a la suerte, siempre es esperanzador.
E.G.L.- ¿Qué es lo fundamental para emprender la carrera de escritor, el talento o la suerte?
D.G.- De nada valdría la suerte sin el talento. Importantes, sobre todo, las dotes del escritor. La suerte y la fama son efímeras. Escribir es una tarea digna que merece respeto, y no se puede trivializar con suerte y sin talento.
E.G.L.- ¿Aciertan las peñas huertanas cuando promueven los bandos en panocho?
D.G.- Dado que el panocho es, en su origen, el habla de la huerta murciana, es coherente que el bando nacido de aquellas primeras agrupaciones huertanas utilice el panocho, por hacer patente la tradición y apostar por su permanencia.


lunes, 30 de abril de 2012

Marta Nieto- Actriz


Marta Nieto es una conocida actriz, natural de Murcia. Ha participado en series de la televisión nacional como Motivos Personales y Hermanos y Detectives y a ha protagonizado junto a Hugo Silva la serie Karabudjan. De su filmografía cabe destacar El camino de los ingleses de Antonio Banderas y La cripta de Paco Ibáñez, cuyo estreno se prevé que tendrá lugar este año.
Enrique G.L.- Un día para destacar...
Marta Nieto: Cualquiera del rodaje de Karabudjan en Colombia.
E.G.L.- Su libro favorito…
M.N.- Muchos me han dejado huella, el último que he leído también: Libertad de J. Franzen.
E.G.L. - Un actor/actriz…
M.N.-  Marion Cotillard
E.G.L.- Una película…
M.N.- Tengo mil, la primera que me viene: Terciopelo azul
E.G.L.-  Un cantante…
M.N.-  Mariza
E.G.L.- Un lugar para perderse…
M.N.-  Isla de Providencia
E.G.L.- ¿Cómo lleva que la reconozcan por la calle?
M.N.- Cuando ocurre, que no es siempre, lo siento como parte de este oficio, y me invade cierto pudor.
E.G.L.- ¿Cuándo decidió dejar Filología Hispánica para adentrarse en la Escuela de Arte Dramático?
M.N.- Empecé ambas licenciaturas a la vez, pero el primer año ya tuve claro que mi vocación iba a ser mi profesión y la literatura mi placer.
E.G.L.- ¿Qué recuerdos guarda de su época de formación y de sus inicios como actriz en cine y televisión?
M.N.- No lo recuerdo como algo lejano. La formación constante es mi método de trabajo, y el trabajo en equipo, las risas, las horas y horas de ensayos, los compañeros, el aprendizaje que te hace reinventarte etc es la forma de vida que tengo y que tenía cuando empezaba; sin embargo, sí te puedo decir que de los inicios echo de menos mi certeza y mi absoluta fé.
E.G.L.- ¿Cree que el cine español está infravalorado por parte de la crítica?
M.N.- Uff, no creo, hay muchos tipos de críticas;
Y aunque no creo que el cine español sea un género en sí mismo si creo que tiene unos patrones que lo unifican en algún punto, como por ejemplo, que  no lo terminan de hacer del todo comercial (en parte por la falta de dinero), respecto a eso, si considero que no juega en la misma liga que la mayoría del cine que nos llega y por lo tanto no se le puede hacer una crítica bajo los mismos parámetros.
E.G.L.- ¿Cómo valora la experiencia de haber trabajado con directores como Antonio Banderas?
M.N.- La experiencia me hizo crecer mucho y muy deprisa. Conocí a gente maravillosa y me dio  mucha confianza, pero cuando, siendo tan joven, te dan una oportunidad como esa, al intentar exponer lo mejor de ti,  los miedos también salen.
E.G.L.- ¿Qué vivencias destacaría de su paso por las series que usted protagonizó Hermanos y Detectives y Karabuzjan?
M.N.- En ambas series destacaría la calidad de todos los compañeros, tanto humana como artística, y lo muchos que he aprendido de ellos. Y concretamente de Karabudjan rodar en la selva, en el desierto o en el Caribe escenas de acción para mí fue un sueño hecho realidad.
E.G.L.- ¿Podría contar alguna anécdota del rodaje de las mismas?
M.N.- En Hermanos y detectives, Rodrigo Noya (el niño), Diego Martín y yo éramos uña y carne, salíamos a veces, juntos y parecía nuestro hijo.
En Karabudjan, recuerdo una escena del último episodio: Hugo y yo llegábamos remando en un pequeño cayuco sobre las turbulentas aguas del río Magdalena (en Barranquilla, profundísimo y muy revuelto) a un carguero inmenso (el Karabudjan) en el que resolvíamos la trama de la serie. Había que dar a entender  que accedíamos al barco trepando por su ancla, era tan peligroso que no querían que nosotros nos arriesgáramos y no había dobles para que lo hicieran, así que  llegaron a la conclusión de que  lo intentarían falsear por cámara; pero al llegar Hugo y yo al ancla, y atar el pequeño cayuco con un cuerda a ésta, me sentí confiada, y estaba tan metida en la historia, que  trepé y trepé por el ancla, sin arnés y ante el asombro de mis compañeros; por fortuna la cámara lo rodó y conseguimos una secuencia a la altura de la historia.
E.G.L.- ¿Qué nos puede adelantar de su personaje en la película La Cripta?
M.N.- Es un personaje profundo y herido, algo que no se parece en nada a nada que haya hecho antes, es un regalo de personaje, de historia y de proyecto.
E.G.L.- Tres películas de las que se van a estrenar este año que no nos podemos perder:
M.N.- FIN de Jorge Torregrossa
MAPA de León Siminiani
LA CRIPTA de Pablo Ibañez
E.G.L.- Para terminar… ¿podría describirme en una frase a los siguientes actores y actrices con los que ha trabajado?
E.G.L.- Diego Martín:
M.N.- El hombre serio más gracioso que conozco.
            E.G.L.- Hugo Silva:
            M.N.- Su atractivo llega antes que él.
            E.G.L.- Álex Angulo:
M.N.- Un ser bello y bueno
            E.G.L.- Victoria Abril:
M.N.- La técnica hecha vísceras.
E.G.L.- Gracias.
Para saber más sobre Marta Nieto visiten su web: http://www.martanieto.com/