
Entrevista realizada por Enrique G.L.
Poca gente hay que no reconozca a Carlos
Santos, es recordado por todos por su papel como Povedilla en la serie Los
hombres de Paco; no obstante, en los últimos tiempos ha bordado otros muchos
papeles y ha demostrado su versatilidad artística. Ha recibido el Premio Unión
de Actores 2013 por su interpretación como Félix Aranda en El tiempo entre costuras, ha interpretado a un gallego en
Bienvenidos al Lolita, todo eso unido a su trayectoria cinematográfica en la
que figuran películas como También la lluvia de Bollarin o Miel de Naranjas de
Imanol Uribe.
El
pasado mes de marzo, vino a Murcia, su tierra, a representar La vida resuelta, gran obra que sigue
cosechando éxitos por toda España, y que fue comentada en este blog. Tuvo a bien
hacer un hueco en su apretada agenda, para conceder esta entrevista para El
brazal de las letras, en una cafetería cercana al teatro que, un día después,
se llenaría de paisanos suyos, entre los que me cuento, para verlo junto a los
demás miembros del reparto interpretar La vida resuelta.
Enrique G.L.- ¿Cómo te defines?
Carlos Santos- Pregunta complicada. Definirse
es una de las cosas más complicadas que hay en el mundo. Uno intenta parecerse
lo máximo posible a aquella persona que quiere ser. Me defino como una persona
amante de lo que hace, me encanta ponerme delante de una cámara… Hijo de mi
madre sería una gran definición.
E.G.L.- ¿Qué te
hizo plantearte ser actor y entrar a la Escuela de Arte Dramático?
C.S.- Con 15 años (en el colegio), un
profesor nos dio la opción representar unos entremeses de Cervantes como
alternativa a un trabajo y esa fue la primera vez que me subí a un escenario en
Maristas, me metí al grupo del teatro del colegio y, cuando acabé COU, entré a la
Escuela de Arte Dramático que era lo que tocaba.
E.G.L.- Una
decisión valiente, decidirte a ser actor, porque no es una profesión fácil…
C.S.- Nada es fácil y ahora estamos
viendo la cantidad de gente hipercualificada que está trabajando en cosas que
nada tienen que ver con lo que estudiaron o que directamente no están
trabajando. Cuando yo le dije a mi madre que quería estudiar Arte dramático
ella me dijo que lo mejor es que yo estudiara aquello que a mi me gustaba. Más
complicado fue dar el salto a Madrid con 22 años e irme a probar fortuna; pero
cuando se es joven uno no mide las consecuencias de los actos.
E.G.L. - Tus primeros
pasos como actor fueron en género teatral. Actuaste en numerosas obras hasta que
llegó tu exitoso papel junto a José Sacristán en Almacenados. ¿Qué es el teatro para ti?
C.S.- Había hecho cosas en teatro
bastante potentes había trabajado ya con Blanca Portillo, Gonzalo de Castro,
Luis Merlo; pero el punto de inflexión fue Almacenados. Fue un mano a mano de
hora y media con él en el escenario, sin más herramientas que la palabra. Fue
un subidón cuando, tras unas pruebas, me lo ofrecieron. Fue un año y medio de
gira y de trabajo y una experiencia de aprendizaje de la mano de tamaño maestro
al que ahora considero mi amigo.
E.G.L.- - Tras
varias apariciones en series de televisión como Policías o 7 Vidas llegas
su papel de Povedilla en Los hombres de
Paco. ¿Qué ha significado para ti este papel?
C.S.- Curiosamente, vino un poco todo
de la mano, acabábamos de iniciar temporada de Almacenados en Madrid y al mismo
tiempo recibí la noticia de que iba a empezar a rodar Los Hombres de Paco. Fue
la primera oportunidad que tuve de darme a conocer al público mayoritariamente.
Estar cinco años entrando a las casas de la gente con un personaje tan
entrañable como el de Povedilla fue genial. Fue una serie que marcó a la
audiencia y a todos los que trabajamos en ella.
E.G.L.- - ¿Podrías
contar alguna anécdota de la serie?
C.S.- Cuando un tigre meo a todo el
equipo, también recuerdo otro momento en el que estuvo a punto de caerme una lámpara encima. La
verdadera anécdota que queda es lo que nos reímos grabando aquella serie.
También recuerdo la primera secuencia en la que Paco me dio una
"torta" y tuvimos que hacer quince tomas porque todo el mundo
comenzaba a reírse y hubo que desalojar el plató para que nos quedáramos los
imprescindibles para grabar la toma. Los momentos de "Povedilla,
Povedilla" surgieron de aquel momento.
E.G.L.- - En 2013 tu
interpretación del personaje Félix Aranda en la exitosa serie El tiempo entre
costuras te hizo obtener el Premio Unión
de Actores al Mejor actor secundario de televisión. ¿Cómo te sentiste cuando
recibiste esta distinción?
C.S.- Esa fue una serie que grabamos
hace mucho tiempo, por lo que los recuerdos del rodaje están un poco lejanos.
Cuando por fin nos dicen ya se va a emitir dijimos: ¡Ya era hora! El éxito para
nosotros fue una sorpresa relativa, porque sabíamos que la novela era muy
exitosa pero nos sorprendió el éxito arrollador que tuvo y que encima acabe
todo con tus propios compañeros premiándote es un lujo. Ese personaje era el
que más me gustaba de los de la serie, yo venía de hacer un personaje cómico y
este personaje suponía para mí un verdadero cambio de registro, fue un regalo,
absolutamente, con todo lo que conllevaba, irse a rodar a Marruecos que en
aquel momento no era lo habitual. El personaje de Félix era muy ansiado por
muchos ansiados.
E.G.L.- Que una
adaptación de un libro salga bien es un mérito muy grande…
C.S.- María Dueñas estuvo presente en
todo momento. Supervisó cada uno de los guiones y contaba las cosas que le
gustaban más y las que le gustaban menos. Se tomaron muy pocas licencias y
todas con la aprobación de María Dueñas.
E.G.L.- - En 2014
se estrena Bienvenidos al Lolita… En
esta serie interpretaste con gran acierto a un gallego Alfredo Carballeira.
C.S.- En principio mi personaje iba a
ser maño y a mi costaba muchísimo que con acento aragonés aflorara el lado
tierno de mismo, pues el personaje tan tímido y con ese acento era difícil que aflorara su timidez. Con todo mi cariño ese acento no era
el más apropiado para que surgiera la luz que el personaje debía tener, de
repente, al hacerlo en gallego (habla con acento gallego), me surgió esa
sonrisiña porque no he visto a ningún gallego enfadado.
E.G.L.- La
competencia con El Príncipe era dura
y Antena 3 decidió cancelarla. ¿Crees que la cadena podría haber cambiado su día
de emisión para intentar salvarla como hizo Telecinco con B&B?
C.S.- En esas decisiones tanto la
productora como los actores tenemos poco que decir, porque la serie, al fin y
al cabo es un producto. Había muchas opciones, se podía haber intentado cambiar
de día. Con la competencia de El Príncipe, fue muy complicado mantener la
audiencia de los primeros capítulos. Pero hay una cosa que está clara, el
público español demanda series nacionales, pero a veces las cadenas no lo ponen
fácil. Es muy complicado poner en pie una serie: Bienvenidos al Lolita lleva cinco meses de grabación y mucho
trabajo previo. Volvemos a vivir un gran momento de la ficción española pero la
competencia entre cadenas y la contraprogramación está siendo feroz y absurda.
E.G.L.- En cine has
participado en grandes películas como También la lluvia de Iciar Bollarin, Miel
de naranjas de Imanol Uribe. ¿Cuál es la mayor alegría que te ha dado el
séptimo arte?
C.S.- He tenido la inmensa fortuna de
haber trabajado con directores consagrados. He hecho pocas películas, pero bien
avenidas. También la lluvia fue una película brutal, trabajar con un maestro
tan entrañable como Imanol Uribe… La mayor alegría ha sido haber podido
trabajar en grandes proyectos. Es un medio que es mágico. La tele es de consumo
rápido salvo que participes en un proyecto como El tiempo entre costuras que
perdurará en el tiempo pero la finalidad es que pase, las películas quedan ahí.
El cine es la perenne y la televisión es mucho más caduca.
E.G.L.- Actualmente
estás postproduciendo el cortometraje Número 3 en cuyo reparto figuran grandes
actores como Paco Tous, Mario Casas o Raúl Arévalo…
C.S.- Ese proyecto está rodado, está
en montaje, postproducción ha sido una experiencia increíble, poder reunir a
todo ese elenco de actores ha sido fantástico. Paco era fundamental porque
pensando en él escribí el guión. Todos los actores pudieron encontrar un hueco
para rodarlo, tengo ganas de ver el resultado y ver que piensa la gente. Es un
corto muy especial, rodado de una manera especial, es un poco arriesgado en
ciertas cosas. Todo el equipo que se avino a participar este proyecto está
compuesto por grandes profesionales que seguro que supieron cubrir mis posibles
carencias.
E.G.L.- El teatro te ha dado grandes alegrías. Protagoniza junto a Cristina Alcázar La vida resuelta. ¿Qué puedes contar
sobre esta obra teatral y sobre tu personaje en la misma?
C.S.- Me hablabas antes del teatro.
Almacenados fue en 2005 y salvo pequeños proyectos como El Negociador no me había vuelto a subir al barco de una gira
teatral. El teatro es el medio más sacrificado, son giras, son muchas horas de
carretera, de andar de un lado para otro, pasar mucho tiempo con un grupo de
personas, eso en una serie no ocurre porque tu llegas, grabas, te vas y haces
tu vida. El teatro para mi requiere de un enamoramiento de tipo mayor, requiere
que todos los elementos coincidan. Y eso es lo que ha sucedido en La vida
resuelta, cuando me propusieron este guión y trabajar con esta compañía, se
dieron todos esos ingredientes. Era un tipo de obra en el que me apetecía
estar. El texto había sido escrito con profesionales con una gran trayectoria
como guionistas en televisión. David Sánchez Olivas y Marta Sánchez, creadores
de 7 vidas, Aída, es su primera obra de teatro. El reparto está formado por
gente muy fresca y funcionamos un poco
como cooperativa (aunque no lo seamos), nos implicamos todo lo que podemos y
hasta ahora estamos teniendo éxito.
E.G.L.- La crisis económica actual está afectando
a prácticamente todos los sectores pero de una manera especial, al cine, el
teatro y en definitiva a la cultura. ¿Cómo ves este panorama?
C.S.- Esto es un killing me softly… Ha llegado un punto en que todo el sector
estamos esperando a ver cuándo el gobierno va a quitar esa obra que es el IVA
que es tan negativa para la cultura y que impide o dificulta muchísimo el que
el público vaya al teatro o al cine. La gente quiere ir al teatro y al cine
pero no puede porque no se lo puede permitir.
E.G.L.-¿En qué
serie del panorama español te gustaría aparecer?
C.S.- Me gustan mucho las series que
se hacen en este país, pero creo que molan más los nervios de empezar un proyecto de partir de cero y no saber qué va a pasar; aunque sea más arriesgado que participar en una serie de éxito, que ya te asegura un cierto aval y tranquilidad económica.
E.G.L.-¿Qué tipo
de televisión consumes?
C.S.- Llevo un retraso importante no
he visto Breaking Bad, no he visto
Los Soprano. He seguido
mucho Walking Dead, Downton Abbey me encantó. Hay una
serie que me encanta y es Mentes criminales. Veo muchas series, la verdad.
E.G.L.-¿Qué nuevos
proyectos tienes?
C.S.- De momento estamos con La vida resuelta a full el 23 de abril estrenamos en el teatro
Infanta Isabel, después del verano entramos en Barcelona. Saldré en Me resbala. Hay algún proyectillo por
ahí del que no se puede hablar, porque no me gusta revelar los proyectos hasta que no están firmados.
E.G.L.- Muchas gracias.
C.S.- A ti.
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